Psicología

Psicología

La psicología es la disciplina que investiga sobre los procesos mentales de personas

¿Que es la psicologia?

La psicología es una disciplina que mediante estudios científicos tiene como objetivo analizar para tratar de comprender los procesos mentales y del comportamiento de los seres humanos y sus interacciones con el ambiente físico y social.

La psicología estudia a los individuos, y centra su atención en cómo sienten, piensan, se adaptan al medio en el que viven y en cómo los define, para después, todas las conclusiones producto de ese análisis y observación directa, volcarlas en teorías que servirán de guía para conocer, explicar e incluso hasta predecir acciones futuras.

Orígenes de la psicología

La definición y la evolución que ha seguido a lo largo de la historia ha tenido momentos relevantes hasta consolidarse como ciencia con unos objetivos y una metodología definida.

El origen de la Psicología, fue la Filosofía, aunque el verdadero principio es remoto, porque desde que el hombre existe se ha cuestionado sobre si mismo, sobre el mundo y sobre la posibilidad de trascendencia.

Antiguamente no se llamaba Psicología, porque el conocimiento del hombre y el intento por encontrar respuestas válidas eran la Mitología, la Filosofía y la Religión.

La psicología como ciencia social y humana

Durante la historia el hombre ha tenido la necesidad de sobrevivir y adaptarse a su propio medio, por lo cual tuvo que aprender a transformarse para satisfacer sus necesidades, rodeado de oscuridad e ignorante de todo.

Aprendió a adaptarse a su contexto y a solucionar sus problemas, su manejo de emociones, desde que empezó a razonar, pasó por un proceso místico y mágico de imaginaciones para interpretar su esencia como ser humano.

La evolución del hombre  se fue modificando, este recurrió a la investigación  y así es como nace la ciencia y toma parte importante durante este desarrollo evolutivo retomando paradigmas sobre lo que se fue construyendo el saber científico a través de los siglos.

La ciencia nació y  se transformo, porque el hombre solo tenía en planos reales y tangibles aquellos conocimientos  que afectaban directamente su percepción.

La psicología procede de muy distintas fuentes, pero sus orígenes como hemos dicho con anterioridad, habría que buscarlos en los orígenes de la filosofía, en la antigua Grecia. Platón y Aristóteles, como otros filósofos griegos, afrontaron algunas de las cuestiones básicas de la psicología, que aún hoy son objeto de estudio.

La psicología como una disciplina científica

En el siglo XVI la psicología aún era considerada algo así como parte de la teología, pero la aparición de las disciplinas médicas impulsó la concepción de lo espiritual (lo relacionado con el alma) en términos de funciones cerebrales.

En el siglo XIX aparecieron los primeros intentos de adoptar métodos específicos para ahondar en el conocimiento del comportamiento humano, que es lo que se entiende como psicología científica, hecho que es asociado a Willhelm Wundt (1832-1920), un profesor de medicina y fisiología de la Universidad de Leipzig fundó el primer Instituto de Psicología en el mundo, y el primer laboratorio científico de psicología, en 1879.

Recordemos que una ciencia es una disciplina (o un saber) que se rige mediante el método científico. Teniendo eso claro, ¿podemos considerar la psicología una ciencia? Es cierto que en las últimas décadas sí que se han hecho experimentos sobre la conducta humana desde un punto de vista empírico. Sin embargo, uno de los principales objetivos de la ciencia es establecer leyes universales. Algo que la psicología no ha conseguido aún (aunque sí se han encontrado leyes probabilísticas).

Muchas personas afirman que la Psicología no es una ciencia basándose en conceptos equívocos sobre lo que realmente es una ciencia. Es habitual que en nuestra sociedad solemos creer los argumentos de un médico o un químico, ya que consideramos que sus conocimientos son específicos y nosotros no los poseemos; sin embargo, los conocimientos de la Psicología a veces resultan molestos para muchas personas. ¿Por qué?

Porque quizá, no quieren que sus propios procesos mentales y emotivos sean parcialmente explicados, sino que prefieren seguir conservando el misterio de la naturaleza humana.

La psicologia como ciencia social

“Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización” Carl Sagan.

La psicología, en cambio, es la ciencia que se encarga del estudio de la conducta humana (y de otros organismos), cómo llega una persona a comportarse y por qué. Existen varias ramas de la psicología que se enfocan en el comportamiento colectivo, tal como la psicología social, la psicología empresarial, la psicología de la ciencia y la psicología de las creencias.

Las ciencias sociales, también conocidas como ciencias humanas, son las que se encargan del estudio del hombre, individuo y sociedad, sus expresiones, manifestaciones, acciones y pensamientos. Dicho de otro modo, sabemos que el ser humano es una especie más como muchas otras que se originó gracias a un tortuoso proceso de evolución biológica y, más recientemente de evolución cultural.

La denominada psicología social, uno puede advertir que esta disciplina comenzó a ser desarrollada a principios del siglo XX en territorio estadounidense. Se trata de una rama de la psicología que gira en torno al supuesto de que hay procesos de índole psicológica que determinan el modo en que funciona la sociedad y la manera en la que tiene lugar la interacción social.

La psicología como profesión

Los valores de nuestra sociedad han cambiado, y con ello nuestra forma de pensar. Pero los cambios no siempre han sido para mejor, y la sociedad moderna puede traer consigo distintos trastornos que antes no eran motivo de consulta en las clínicas.

Cuando la Psicología se asume como una profesión, nos vemos en la necesidad de ponerle precio a nuestros servicios, de competir, y erróneamente algunos creen que entre más se cobre, mejor se es. Por el contrario, cuando la Psicología se apropia como una Vocación, inmediatamente se comprende que nuestro conocimiento de la mente y de la naturaleza humana, debe estar al alcance de toda aquella persona que lo necesite, al margen de su capacidad de pago.

En cualquier caso y según sondeos realizados, el interés por ayudar a otras personas y la amplia gama de oportunidades profesionales que la disciplina ofrece, son algunos de los motivos que llevan a los jóvenes a estudiar psicología estos últimos años.

Está comprobado que la educación así como la mejora de los conocimientos para vivir una vida más saludable influyen en la percepción social de la salud. Es esta área profesional una de las más valorada. En los últimos años ha existido una demanda sostenida de profesionales de este sector sanitario.

Según datos del Observatorio Europeo de Ofertas de Empleo, la ocupación de este colectivo se ha mantenido, aún en años de la crisis. Por tanto, y especialmente debido a la preocupación que existe entre la población por tener un estilo de vida mental saludable, la figura del psicólogo personal cobra cada vez más importancia. Lo cierto es que cada vez se requiere de profesionales que atiendan este tipo de demanda.

La psicología para adelgazar

¿Eres de esas personas que ganas peso casi sin darte cuenta? La genética y el metabolismo de cada persona están íntimamente vinculados a una mayor o menor propensión a engordar.

La psicología y la nutrición son disciplinas de estudio que cada vez están más relacionadas, Existen varios trucos psicológicos que pueden serte muy útiles a la hora de perder peso. La última tendencia en los investigadores que estudian los procesos de transformación corporal.

Los consejos de psicológicos descubren lo crucial de los hábitos, los sentidos y la psicología en general en la forma de alimentarse. Ciertamente Ponerse a dieta no solo significa eliminar algunos alimentos  y toxinas de nuestro organismo; también es necesario eliminar y depurar algunos patrones mentales y hábitos que boicotean nuestros esfuerzos por bajar de peso.

Cuando decidimos iniciar una dieta para adelgazar, lo que hacemos es disminuir la ingesta de calorías y aumentar nuestro gasto calórico con ejercicio físico. No solemos tener en cuenta los factores que determinan nuestro comportamiento alimentario, es decir nuestros pensamientos y emociones.

Existen programas integrales que nos ayudan a perder peso gracias al apoyo psicológico individualizado, al entrenamiento en hábitos de vida saludable y a la aplicación de pautas nutricionales personalizadas.

La relación entre las emociones y el peso es clara. Por ejemplo, en la depresión, son frecuentes los episodios de sobreingesta de comida o de falta de apetito que conducen a fluctuaciones en el peso.

La comida tiene una función y un significado muy importante en nuestra vida, de hecho es vital para sobrevivir y para estar sanos, tanto física como emocionalmente, ya que cada alimento tiene una función en nuestro cuerpo, pero cuando hay un exceso en la alimentación tanto en frecuencia como en cantidad vienen una serie de complicaciones físicas y psicológicas siendo la mas visible la obesidad.

A veces las emociones son la voz de necesidades psico afectivas internas y se desea llenar un vacío de manera inconsciente, se busca sustituir una carencia que existe o existió en algún momento de la vida pero que no se ha trascendido.

Adelgazar con psicología se verá que para cada persona la comida y el sobrepeso tiene un significado diferente dependiendo de su historia de vida y su percepción del mundo.

La psicología para la vida

En la actualidad las incertidumbres de los seres humanos se multiplican. Por eso la preocupación por el futuro, aún el más próximo, aumenta y la ansiedad que provoca esta situación también. Todos los ámbitos humanos se encuentran afectados, principalmente el laboral y sus implicancias económicas.

La psicología de la vida cotidiana consiste en el aprovechamiento cotidiano y práctico de los aportes de la psicología. Aprender formas más funcionales de comprender lo que nos pasa y nuevas formas de hacerle frente, en el mundo real o en nuestro interior, es el camino para un buen manejo de la ansiedad y el estrés.

Las pequeñas cosas del día a día configuran nuestro universo psicológico y condicionan a menudo nuestra alegría, la estabilidad o la autoestima.

Saber enfrentarse a la frustración, a la dificultad, a los imprevistos, etc., y trabajar la rutina y el aburrimiento, da calidad a nuestra vida y nos hace disfrutar plenamente de la cotidianidad desde la plenitud y la serenidad.

Sirve para poder ayudar y orientar a las personas que se encuentran, tanto atravesando situaciones muy difíciles y problemáticas en su vida, como para ayudar a aquellas que sin tener ninguna problemática en particular, tienen que enfrentarse, como todos, a la vida diaria con sus preocupaciones, pequeños conflictos, retos, emociones y relaciones.

A través de nuestras pequeñas reacciones, detalles y formas de comportamiento simples y aparentemente sin significado, podemos llegar a conocer la psicología que subyace en nuestro modo habitual de ser y que afecta, en ocasiones sin nuestro conocimiento consciente, a la manera de estar en el mundo.

De todas maneras, han aparecido en los últimos años teorías que amplían más y más el abanico de comprensión de la psicología de la vida cotidiana.

Todos estos aspectos son importantes a la hora de intentar conocernos más a nosotros mismos y a los demás, ya que nos ofrecen unas pautas de ordenación para el contexto en que nos movemos, para la estructuración de metas y conductas de logro y una nivelación de nuestras expectativas que nos conduzcan a una mayor seguridad en nosotros mismos, mayor auto-afirmación y capacidad de decisión ante cada evento que se produzca en el devenir de nuestra vida cotidiana.

La psicología para todos

Estamos limitados por creencias, en la mayoría de las ocasiones no contrastadas, que condicionan nuestra vida y la relación que mantenemos con el mundo. Sea que no pensamos ser lo suficientemente buenos, porque así nos lo han hecho creer, haciéndonos sentir un fracaso o simplemente malinterpretando las intenciones o reacciones de los demás hacia nosotros.

Resulta sencillo pensar que somos la misma persona que éramos hace diez años y que seremos así durante otros diez años más. Nos gusta percibirnos como coherentes. Pero no lo somos. Nuestros “yo”, pasados, presentes y futuros, son esencialmente independientes debido a que nuestra forma de pensar cambia con nuestras circunstancias y experiencias.

Hay quien dice que la psicología se ocupa de la conducta, la experiencia y la conciencia. Cómo las personas nos relacionamos con el medio en que vivimos, cómo la experiencia influye en nuestra conducta actual. Cómo otras personas influyen en nosotros, cómo nosotros influimos en otras personas. Cómo reaccionamos ante determinadas situaciones habituales o nuevas. Qué cosas nos llaman la atención. Qué cosas nos resulta fácil hacer y qué cosas nos resultan muy difíciles.

Todo un mundo de preguntas acerca de las personas, que la psicología trata de responder a través de diferentes líneas de investigación.

El ámbito de la psicología es cada vez es más extenso, hasta el punto de que no hay área o disciplina humana que no requiera la presencia de los profesionales de esta especialidad.

Las personas que venían hace unas décadas a las consultas de psicología, en muchos casos padecían trastornos importantes. Por el contrario, en el momento actual, este panorama ha experimentado un profundo cambio. Cada vez con mayor frecuencia, las personas que vienen son personas “normales”, que requieren ayuda para superar las dificultades que se les presentan en su vida cotidiana.

La mayoría de la gente ya no oculta sus visitas al psicólogo, como ocurría hace tan solo unos años; incluso, en determinados ámbitos ha llegado a ser un valor añadido, pues se da por aceptado que la psicología nos ayuda en nuestro crecimiento y desarrollo, tanto a nivel personal como profesional.

Los psicólogos se han convertido en “entrenadores”, que ayudan a las personas a potenciar al máximo sus cualidades, habilidades y competencias, a la par que mitigan sus déficits y defectos.