La metacognición

    La metacognición

    La metacognición, también conocida como teoría de la mente, es un concepto que nace en la psicología y en otras ciencias de la cognición para hacer referencia a la capacidad de los seres humanos de imputar ciertas ideas u objetivos a otros sujetos o incluso a entidades.

    En los últimos años se ha incrementado notablemente la preocupación de educadores y psicólogos por abordar el problema del aprendizaje y del conocimiento desde la perspectiva de una participación activa de los sujetos, cuyo eje básico lo constituyen: la reflexividad, la autoconciencia y el autocontrol.

    En este contexto, se hace cada vez más necesario que niños, adolescentes y jóvenes mejoren sus potencialidades a través del sistema educativo formal “aprendiendo a aprender” y “aprendiendo a pensar”, de manera tal que, junto con construir un aprendizaje de mejor calidad, éste trascienda más allá de las aulas y les permita resolver situaciones cotidianas; en otras palabras, se trata de lograr que los estudiantes sean capaces de autodirigir su aprendizaje y transferirlo a otros ámbitos de su vida.

    Para lograr los objetivos de “aprender a aprender” y “aprender a pensar”, en los últimos años se ha revelado como especialmente eficaz la formación de los educandos en la adquisición y utilización oportuna de estrategias de aprendizaje cognitivas, entre las cuales se destacan las orientadas al autoaprendizaje y al desarrollo de las habilidades metacognitivas.

    Los especialistas suponen que esta capacidad es connatural (de nacimiento). Cuando una persona cuenta con metacognición, está capacitada para entender y cavilar sobre el estado de la mente propia y de terceros. La metacognición también supone la capacidad de anticipar la conducta (propia y ajena) a partir de percibir emociones y sentimientos.

    La metacognición, relacionada con el concepto de teoría de la mente, también nos habilita para anticipar el comportamiento propio y ajeno a través de la percepción constante de las emociones, actitudes y sentimientos de los demás, lo cual permite formular hipótesis sobre cómo actuarán en el futuro.

    Investigaciones principales

    El concepto de metacognición ha sido ampliamente estudiado por las ciencias cognitivas, y su importancia enraíza en ámbitos como el de la personalidad, el aprendizaje, el autoconcepto o la psicología social. Varios académicos destacan en este campo.

    la metacognición en animales

    Entre estos expertos, es fundamental nombrar al antropólogo y psicólogo inglés Gregory Bateson, quien inició los estudios sobre la metacognición en animales. Bateson se dio cuenta de que los perros solían jugar entre ellos simulando pequeñas e inofensivas peleas y detectó que, a través de distintas señales, los canes tomaban conciencia de estar ante una pelea ficticia (un simple juego) o bien se encontraban ante una pelea real y potencialmente peligrosa.

    La metacognición en humanos

    En cuanto a los humanos, la metacognición empieza a aparecer ya en etapas tempranas del desarrollo, durante la niñez. Entre los tres y los cinco años de edad, los niños empiezan a mostrar respuestas concretas que, en ojos de los investigadores, corresponden a la activación de su capacidad para realizar la metacognición.

    Metacognición en Educación

    En el área de Educación, la adquisición de herramientas para el desarrollo de habilidades metacognitivas favorece el desarrollo del pensamiento crítico, estimula la capacidad de autorreflexión y crea en el estudiante una conciencia de autonomía, autocontrol y autorregulación de los procesos de aprendizaje. Además, el dominio de la metacognición les proporciona la posibilidad de desarrollar un pensamiento propio, que trascienda las interpretaciones formales del programa de estudio.

    Psicopatologías relacionadas con la ausencia de metacognición

    En algunas circunstancias, la metacognición no se desarrolla adecuadamente. En estos casos, la ausencia o las dificultades para activar la metacognición se deben a la presencia de ciertas psicopatologías. Este diagnóstico puede realizarse a través de ciertos criterios de evaluación diseñados para este fin.

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