La guerra secreta

Por las páginas de ‘La guerra secreta. Espías códigos y guerrillas. 1939-1945’ (Crítica, 2016) desfilan partisanos yugoslavos y rusos, agentes del SOE británico o de la OSS estadounidense y espías célebres como Sorge, Canaris o Kim Philby.

Guerra secreta.

Por las páginas de ‘La guerra secreta. Espías códigos y guerrillas. 1939-1945’ (Crítica, 2016) desfilan partisanos yugoslavos y rusos, agentes del SOE británico o de la OSS estadounidense y espías célebres como Sorge, Canaris o Kim Philby. ¿Conclusiones preliminares? Los servicios secretos occidentales, que tantas novelas, películas y series protagonizaron después, actuaron en realidad con bastante torpeza y su papel fue minúsculo en comparación con la gigantesca y arrolladora máquina de espionaje soviético.

La panorámica de la guerra secreta que ofrece Max Hastings se enfrenta, como su propio autor admite en la introducción, a la carestía de unas fuentes que, como los archivos soviéticos vedados por el presidente Putin, siguen inaccesibles más de medio siglo después de la contienda cuando no han sido directamente destruidas, como hicieron los japoneses con sus ficheros.

Pero existe un problema añadido en materia tan ambivalente y compleja como la del espionaje: separar las “señales” del “ruido”. Así lo resumía en 1939, en vísperas del pacto nazi-soviético, un oficial británico ocupado en valorar los confusos mensajes que llegaban al Foreign Office: “Al intentar ponderar el valor de aquellos informes secretos, nos descubrimos usando unos términos que podían hallarse en casi toda inteligencia, como le sucediera al capitán de los cuarenta ladrones cuando, tras haber señalado con tiza la puerta de Alí Babá, se dio cuenta de que Morgana había puesto marcas similares en el resto de portillos de la calle y no tenía modo de distinguir la información verdadera”.

Max Hastings, autor de la brillante crónica de la segunda guerra mundial Se desataron todos los infiernos, la completa ahora contándonos la otra cara de esta historia: la de los servicios secretos, las operaciones especiales y las guerrillas. Su propósito es ofrecernos una visión global de lo que fue en ambos bandos esta guerra secreta en que «cientos de miles de seres humanos arriesgaron sus vidas, y muchos las perdieron».

Su libro nos ofrece un panorama fascinante de personajes, que van desde los nombres conocidos -como Sorge, Canaris, Philby o Cicero- a otros ignorados como el «agente Max», que contribuyó a la derrota alemana en Stalingrado, o ese espía, sin saberlo, que fue el japonés Oshima. Junto a ellos están los científicos que descifraron los códigos, los miembros de los equipos de «operaciones especiales» -como el SOE británico o la OSS norteamericana, en que militaron desde un actor de Hollywood, como Sterling Hayden, hasta un político como Allen Dulles- y los guerrilleros yugoslavos o rusos. Protagonistas de cientos de historias que Hastings nos cuenta con su garra narrativa.

 

Título: La guerra secreta 1939-1945: espias, codigos y guerrillas, 1939 – 1945

Autor/a:  Max Hastings

Editorial: Critica

Formato: Tapa dura

ISBN: 9788498929348

Núm de páginas: 824

Colección: Memoria critica

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