El potencial de la mente

El potencial de la mente

El enorme poder de nuestra mente

¿Nuestra mente está enferma? Muy poca gente es  consciente del enorme poder que tiene nuestra mente. Para bien… o para mal.  Desgraciadamente en la gran mayoría de los casos nuestra mente se ha convertido  en nuestro peor enemigo.

Dicen que llegamos a tener más de  60.000 pensamientos al día; y que la mayoría de ellos suelen tener una  gran carga negativa. A modo de ejemplo incluiré algunos pensamientos comunes de nuestra  vida cotidiana que más de uno os resonará:

“No sé si podré…”, “No soy capaz…”, “No lo aceptarán…”, “No estoy  preparado…”, “Me dirán que no…”, “No me seleccionaran…”, “No les gustaré…”, “¡Qué tonto  que soy!”, “¡Qué feo que soy!”, “¡Qué gordo que estoy!”, “¡Qué mal me encuentro!”, “Estoy enfermo”, “¡Cómo me duele!”, “Así no vamos a ningún lado!”, “¡No tiro!”, “¡Estoy cansado!”, “¡No voy a pasar la prueba!”, “¡No me van a aprobar!”, “¡Mira lo que me  han hecho!”, “¡No me merezco esto!”, “¡No voy a perdonarlo!”, “Pobre de mí”…

Como Eckhart Tolle dice en su libro de ‘El Poder del Ahora’: “Pensar se ha convertido en una enfermedad…” “La  mente es un instrumento fantástico si se usa correctamente. Pero usado  incorrectamente puede convertirse en algo tremendamente  destructivo…”. “No es que utilicemos nuestra mente incorrectamente, es que no la  utilizamos nada. Es ella que nos utiliza. Esta es la enfermedad…”. “Tú  crees que tú eres tu mente. Este es el  engaño. El instrumento ha tomado control sobre ti. La mente te está usando…”.  “Estás inconscientemente ligado a ella, de forma que ni siquiera sabes que te  has convertido en su esclavo. Es casi como si estuvieras poseído sin haberte  enterado…”

La mente debe  ser un instrumento para tu propio beneficio. La mente está ahí para ser  utilizada cuando la necesitas, pero cuando ha terminado su función déjala quieta, que descanse. ¿Puedes hacer eso? ¿Puedes librarte de tu mente cuando quieres? ¿Has encontrado el botón  para apagarla?  La respuesta es  ¡no! La mayoría de personas no han encontrado el botón para apagarla y se  encuentran con un caballo encabritado en su interior, salvaje y mal educado, que  acaba afectando su salud y su felicidad.

Nuestros pensamientos son cosas  vivas

Tú puedes mover  el mundo con tus pensamientos. Puedes curar tus enfermedades o puedes enfermar  con tus pensamientos. Cuanto más fuertes y persistentes son tus pensamientos mas  repercusión tendrán en tu vida y en la de los demás. Hay una relación directa  entre la intensidad, y la intención de nuestros pensamientos, con los resultados  que se obtienen.

Cada  pensamiento que enviamos hacia fuera crea una vibración que nunca desaparece.  Ésta hace vibrar cada partícula del universo y permanece en él para sintonizar  con mentes que se mueven dentro de la misma frecuencia. Es una forma simple de  exponer las teorías de la Física Cuántica que tanto está ayudando a entender la  realidad del mundo en que vivimos. Y como representante podemos nombrar al  científico mas laureado del siglo XX, Albert Einstein, que se hizo popular con  la famosa frase: “La energía no  desaparece, solo se transforma”.

Nuestra mente  es una máquina sin cables, es como un radar emisor-receptor. De la misma manera  que podemos sintonizar canales de TV en nuestra casa sin cables, también lo  puede hacer nuestra propia mente. Por tanto podemos enviar pensamientos  positivos o negativos al universo,  ayudando o perjudicando a los demás. ¿Podéis imaginar, entonces, el daño que podemos hacernos a nosotros  mismos y a los demás cuando cultivamos pensamientos egoístas, de miedo, odio,  rencor, envidia, celos, venganza, ira y malicia? No solo intoxicamos nuestro cuerpo con las  reacciones químicas que estos pensamientos provocan en nuestro metabolismo sino  que distorsionamos la frecuencia de vibración de nuestro organismo provocando  desarmonía y enfermedad en nuestro propio cuerpo físico y enviando esas ondas  desarmonizantes hacia el exterior con el  consiguiente perjuicio hacia los demás.

Cada impulso de  nuestra mente, cada pensamiento, tiene una conexión directa con nuestras  células. Si albergamos pensamientos  negativos, estamos confusos, sentimos depresión o tenemos emociones negativas,  será transmitido telegráficamente a través del sistema nervioso a cada una de  las células de nuestro cuerpo. Las células-soldados experimentan un ataque de  pánico y quedan debilitadas sin poder desarrollar sus funciones correctamente.  Se vuelven ineficientes. Cada pensamiento negativo es una pérdida de nuestra  energía vital que provoca una debilitación del sistema inmunológico y una puerta  abierta a la enfermedad.

La Gigantesca  Fuerza del Pensamiento

Los  pensamientos son la fuerza más poderosa  que existe en la tierra. De la misma forma que el pensamiento puede ser una  poderosa arma letal, también puede ser la fuerza más creativa y constructiva que  se conoce. Pensamientos negativos, destruyen, enferman… Pensamientos positivos  construyen, transforman, renuevan… Vivimos en un  mundo de pensamiento. Los pensamientos son contagiosos. Pasan de un hombre a  otro. Pueden influir en las personas. Creando o destruyendo. Amargura y dulzura  no está en las cosas, está en la mente, están en la mente del que los piensa.  Amigo o enemigo, virtud o vicio están solamente en la mente. Cada persona crea  un mundo bueno o malo, de placer o dolor, solamente en su imaginación. No hay  nada bueno o malo en este mundo. Es tu mente lo que lo hace bueno o malo. El  pensamiento es una gigantesca fuerza que controla tu vida, moldea tu carácter y  esculpe tu destino.

El correcto  conocimiento y entrenamiento de tu mente puede hacerte adquirir poderes positivos sin límites. De la misma  forma que el pensamiento encadena a un hombre, si cambias o transformas esos  pensamientos, la enfermedad desaparece y te encuentras
nadando en un océano de  dicha y felicidad.  El hombre es el  escultor de su destino. Esa es su pieza de arte. Cada persona construye su destino con el poder del pensamiento. Tú puedes hacer o deshacer. Todas las facultades, energías y poderes están latentes en ti. Destápalas y conviértete en  un ser grande y libre.

Aprendiendo a  Ser Felices

No estamos  sufriendo a causa de nuestros límites, estamos sufriendo a causa de nuestra  libertad. Ésta es la tragedia. Tú puedes  elegir ser feliz o sentirte miserable. Tú puedes elegir formar parte del  90% de la gente que se siente miserable y “pobre de mí”, o no.
El Universo  te ha dado todas las capacidades para traspasar todas esas barreras y  herramientas para aprender a ser feliz. El resto es tu libertad individual. La  tomas, o no.

Eckhart Tolle lo expresa muy bien cuando dice: “Lo primero que debemos entender es que el problema no está en el pensamiento, si no en la identificación innecesaria con pensamientos que nos llevan a estados negativos de estrés, depresión, etc. Por tanto la solución está  en la Des-identificación de estos pensamientos innecesarios. Tú no eres esta  entidad que te posee -el Pensador.  Si aceptas esto podrás permitirte  observar la entidad, y te convertirás en elObservador…” “En el momento en que empiezas a observar al pensador, un alto nivel  de conciencia se activa… Entonces te das cuenta de que hay un amplio espectro de  inteligencia detrás de nuestro pensamiento, y que el pensamiento es solo un  pequeñísimo aspecto de esta inteligencia… También empiezas a darte cuenta que  las cosas que verdaderamente son importantes –como la belleza, la bondad, el  amor, la amabilidad, la felicidad, la paz interior- nacen más allá de la mente… Empiezas a despertar!”

¿Pero como te desligas del pensador  para pasar a ser el Observador? ¿Cómo puedes domesticar el caballo salvaje que se ha adueñado de tu mente? ¿Cómo puedes dejar la mente quieta cuando no la necesitas?

Hay algo más  allá de nuestra mente que reside en el silencio.
Es el supremo misterio que hay más allá de nuestros pensamientos.
Deja que la  mente descanse en el silencio, y en ninguna  cosa más.

Sí. La respuesta es el silencio. Permítete  aprender el arte de poner silencio en tu mente para mejorar la calidad de tu propia  vida y la de los demás. La única forma de aprender el arte del silencio es aprendiendo el arte de la MEDITACION. Pero cuando se habla  de meditación, en general hay muy poco conocimiento sobre ella. La mayoría de  las personas no solo desconocen la técnica, sino que desconocen por completo el  concepto de lo que es la meditación. Para muchos la meditación es sinónimo de  concentración o recitación. Eso, en realidad, no es meditación. Esa no es la  meditación que va a realizar un cambio fundamental en tu  vida.

La meditación  es más que una práctica; es un proceso. La verdadera meditación está basada en  la Observación. La observación del juego de tu mente con una energía  completamente neutra. Este proceso rompe  completamente con la identificación de tu mente. Y este será el paso preliminar  para apaciguarla, acallarla, e iniciar un fascinante viaje hacia el interior. El  viaje que te permitirá un encuentro con la verdadera naturaleza del ser, con una  mejor comprensión de las leyes del universo y finalmente con tu propia liberación. 

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