Cómo obtener la paz espiritual

    Cómo obtener la paz espiritual

    De muchas formas se puede llamar a ese estado espiritual que es el polo opuesto al estrés y que produce bienestar íntimo. Es un bien que no se puede comprar pero que se puede y debe buscar y cuya sola búsqueda ya produce efectos benéficos.

    Para obtener paz espiritual no necesitamos irnos lejos, recluirnos en un monasterio o subirnos a una montaña. La paz espiritual, el sosiego, el estado de tranquilidad y calma interior se puede experimentar ahora mismo, cada cual en el lugar en el que nos encontramos. Con una única condición: valorar la paz espiritual. E ir a su encuentro.

    Si realmente la valoramos, haremos todo lo que sea posible por obtenerla.

    Algunos consejos para obtener paz espiritual

    • Escoge bien en que gastas tu tiempo. No lo dilapides. Es el único bien que tenemos contado. Si eres adicto a las noticias, a las teleseries, si gastas horas leyendo revistas y periódicos, tu mente estará agitada por la negatividad de los mensajes que encuentras a diario. Para buscar el sosiego es necesario despegarnos de la prisa, del vivir pendientes de los demás y de toda forma de negatividad.
    • Si tienes 15 minutos libres en casa no corras a encender el televisor o a conectarte a Internet. Date la oportunidad de hacer algo positivo para ti: aprende a pensar, aprende a descansar mentalmente, aprende a admirar. El problema de la vida actual es que nos hace sentir inseguridad si no estamos constantemente ocupados en algo. Sin embargo, cuando nos damos la oportunidad en esos minutos de respirar profundo, cerrar los ojos, imaginar un paisaje maravilloso, la paz llega a nuestro interior.
    • Controla tus pensamientos. No es tarea fácil. Cuando cierras los ojos buscando la paz, parece como si los pensamientos se despertaran y empezasen a tomar vida propia. Giran y giran determinando nuestro estado mental. Es preciso pensar en positivo y en un único pensamiento: “me voy a encontrar bien”, “estoy buscando el sosiego”, “la paz interior me produce bienestar”… Es difícil, pero se aprende. No podremos ser amos y maestros de nuestros pensamientos el primer día que lo intentemos, pero como la gimnasia es una cuestión de entrenamiento y cada día que se ejercita, se está mas cerca de conseguir los resultados apetecidos. No permitas que tus pensamientos negativos te tiranicen, no te sientas jamás víctima de tus propios pensamientos.
    • Simplifica tu vida. Tu eliges, tu decides, no te dejes abrumar por las tareas auto impuestas. Podemos sentirnos a todas horas con falta de tiempo para cumplir nuestra lista de quehaceres…o podemos elegir minimizar la lista y priorizar las exigencias. Únicamente realiza las tareas mas importantes, y cuando las hagas: disfrútalas. Para poder experimentar la paz espiritual es importante evitar tener una vida llena de desorden con actividades y preocupaciones innecesarias.
    • Dedica tiempo a cultivar la paz espiritual. Todos los días utilizamos mas de 8 horas para ganar dinero, otras 7 u 8 en descansar. ¿No podemos encontrar 15 minutos para buscar paz espiritual? 15 minutos diarios utilizados en relajación y técnicas de meditación te producirá un estado de conciencia que este inundada de paz espiritual.
    • Aumenta tu auto confianza. Se inmune a los halagos y a la critica. Si nuestra autoestima depende de las opiniones de los demás, nunca encontraremos la paz espiritual. Debemos aprender a tener confianza en nosotros mismos por nuestros actos, por nuestras ideas, por nuestro esfuerzo en conseguir nuestros deseos más íntimos. Esto no significa amarnos de una forma egocéntrica, significa que nos valoramos y que confiamos en nuestras cualidades.
    • Se generoso y desinteresado con tus valores y tus actos. Buscar la paz interior, el sosiego no significa que tengas que tener una vida de ermitaño y desinteresarte por los demás. La paz espiritual es una actividad dinámica, contagiosa, que irradia. Debemos sentir que nuestra paz espiritual depende del bienestar de los demás.
    • Evita la critica. Si buscamos paz espiritual, no podemos estar continuamente valorando negativamente las acciones de los demás. Acepta los pensamientos y las acciones de los demás, aunque sean muy distintos a los tuyos, como una forma de enriquecimiento vital.
    • Practica la meditación

      Fuente: fundaciónbelen.com

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