Breviario de la dignidad humana

Edición conmemorativa del centenario del nacimiento de uno de los escritores más excepcionales de nuestra época. Esta obra es un homenaje a la trayectoria intelectual y vital de Albert Camus.

Albert Camus.

Edición conmemorativa del centenario del nacimiento de uno de los escritores más excepcionales de nuestra época. Esta obra es un homenaje a la trayectoria intelectual y vital de Albert Camus con motivo del centenario de su nacimiento. A través de los propios textos del autor, este singular breviario pone de manifiesto el coraje y la lucidez de un escritor excepcional.

En Albert Camus. Breviario de la dignidad humana se recogen fragmentos, cuidadosamente elegidos y traducidos por Elisenda Julibert, de las novelas, los ensayos y los diarios de un hombre cuya extraordinaria dignidad lo convierte en un referente moral de nuestra época.

(1913-1960) Se trasladó a París tras trabajar un tiempo como redactor en un diario argelino. Muy pronto se sintió comprometido con los acontecimientos históricos que conmovieron Europa antes y después de la segunda guerra mundial. Periodista combativo, disidente de todas las ortodoxias de su tiempo, polemista incansable, escribió libros tan fundamentales en nuestra cultura como La peste, El extranjero, El mito de Sísifo o Calígula, por los que recibió, en 1957, el Premio Nobel de Literatura.

Camus en frases

“Sin la cultura, y la relativa libertad que ella supone, la sociedad, por perfecta que sea, no es más que una jungla” .

 ”Para que un pensamiento cambie el mundo primero debe cambiar la vida de su autor. Debe convertirse en ejemplo”.

“Yo prefiero a los hombres comprometidos que la literatura comprometida. Ya es mucho tener talento en la vida y talento en la obra”

“Ni siquiera deseo ser un genio, pues bastante me cuesta ya ser un hombre”

“La prensa no es verdadera porque sea revolucionaria. Solo es revolucionaria cuando es verdadera”

“Solo la servidumbre es solitaria, incluso cuando se escuda en mil bocas para ovacionar al poder”

“Toda persona que humilla el trabajo humilla la inteligencia, y a la inversa”

“Admitir la ignoracia, rechazar el fanatismo, reconocer los límites del mundo y del hombre, el rostro amado, la belleza al fin, ese es el espacio en el que reuniríamos de nuevo con los griegos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Acepto la Política de privacidad